Dirigentes sindicales del sector petrolero en la Costa Oriental del Lago, en representación de la clase obrera del Zulia, aseguraron que la convocatoria a paro dentro de la industria energética no cuenta con el apoyo laboral de los trabajadores.
Antonio Lugo, secretario del Sindicato de Trabajadores Petroleros de Lagunillas, expuso que la fuerza laboral está consciente de las graves consecuencias económicas que podrían ocasionarle al país una paralización de las operaciones y por ello garantizarán que no se lleve a cabo.
"Vivimos una experiencia de paro en el año 2002 y no estamos dispuestos a que ocurra nuevamente (...) defenderemos las instalaciones y sus actividades de explotación".
En tanto, Lugo responsabilizó a militantes del partido Redes y a la Mesa de la Unidad Democrática de promover un sabotaje en la principal empresa nacional, con el objetivo de "desestabilizar al Gobierno nacional y ocasionar la salida violenta del presidente de la República, Nicolás Maduro".
